Nos movemos,
en medio de la angustia
Somos cuerpos con pieles
Que añoran estar firmes,
Como en el pasado
Cuando ellos aún no estaban,
Éramos dos
Y cuatro algunas veces
Pensar,
En el color granate de la pared
Dibujaba sonrisas,
Sabía a ilusión
Los viajes,
A la Peña de Francia
En Salamanca
Dormir,
En esa pequeña casita de muñecas
Vivirá esa mujer de cabellos blancos
Aún?
Después de tantos años
Siempre habían gatos,
Que queríamos llevar a casa
Todo era alegría,
Aunque mi nariz,
Se pelase
Sabe Dios,
Por cual,
De mis tantas batallas
Nos amábamos,
Aún,
con todos los puntos
En mi cabeza,
Después de una operación
De nueve horas
Íbamos en autobús
A Talavera
Y volvíamos
Soñando despiertos
En medio del atasco
Qué pasó?
Nos olvidamos de nosotros mismos
Todo se convirtió el ellos,
Pequeñas criaturas,
A quienes le dimos
Más aún,
De lo que podíamos
Nos dedicamos,
A ser padres
Esto de ser padres,
Es el antídoto
A SER
En Vedanta,
Ser padres
Es una etapa de la vida
Esa etapa,
Hace que la esencia
Se esconda
En un armario?
Así,
Esas noches de amor
Desaparecieron
Y nos dedicamos
A darlo todo
A él,
A ella
A ellos
Y nosotros
Nos perdimos
Ya las cenas,
En los bares de torrelodones
Nunca más ocurrieron
Donde estábamos?
Como pudimos,
Desaparece de esa manera
Y un día,
Una tempestad ,
Hizo que nos buscásemos
Cada uno
A nosotros mismos
Pudimos encontrarnos,
Más no éramos más
Los mismos
Yo me había hecho poeta,
Tu,
Hombre de caballos....
Y allí,
Volvimos a encontrarnos
Y nuevamente nos conocimos
Y ahora,
Siendo a ratos,
Nosotros mismos
Y a ratos
Olvidándonos de quien somos,
Seguimos aprendiendo
Cada día,
Es único e infinito
A la vez
Me invitas,
Uno de estos días,
Cuando no recordemos,
Quienes somos,
A cenar ?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.