Me ama?
Como yo a él?
Fuimos en otra vida,
Amores imposibles?
Le sueño,
Cuando me lo entregaron
Y lo puse en esa parte del ser,
Que llaman regazo
Allí,
Se abrazan los amores,
Los dolores,
Las esperas infinitas
Ese espacio,
Donde también se esconde a ratos
El alma,
Da sitio,
A dos pequeños pechos
Que Amamantaron,
Recién salida del paritorio
El dolor de mis carnes cortadas,
Para traerle al mundo,
Solo se calmó,
Con mis gritos pidiendo auxilio,
En una cama de hospital,
En la que estuve 7 días
Tanto dolió partirle,
Que estuve coja de un dolor,
Que se hizo casi permanente
Y cuando comenzaba a ser absolutamente feliz,
Porque mi niño y yo,
Bailábamos ya juntos,
Murió mi padre
Le habré transmitido ese terrible dolor?
A través nuevamente de mi regazo
Me acompañó,
Solo con dos meses,
Volando horas y horas hecha dolor
Le pasé mi pena?
Lloraba,
Mientras le amaba
Annie,
Mi gata primera hija,
Despareció
Tan profunda era mi tristeza,
Que tuve que volar,
En busca de alegría,
Y separarnos por unos cuantos día
Todo fue a mejor,
Comencé a sonreír
La abuela Galesa,
Llenaba de alegría todos los espacios
Cuando estaba a nuestro lado
Y pasó,
Casi sin darme cuenta,
A ser un niño de libros y cuadernos
Pensé que amarle,
Era ayudarle a aprobar cada curso
Cuánto me equivoqué!!!
Sólo repetí lo que mi padre,
Me enseñó que era ser un buen padre
Y aunque lo aderecé con mucho amor,
No era lo que él necesitaba
Ahora,
Es rebelde,
Como cualquier adolescente
Ya nada me importa,
Si suspende o aprueba
Y cuando digo nada,
Es NADA
Y no es porque nadie me haya convencido
Es simplemente,
Porque su dolor...
Que se ha transformado en rabia,
Penetra mis huesos
Solo me importa,
Que sea feliz
Tanto le amo,
Que no puedo,
Por protegerme,
Decir que si a todo
Tanto le amo,
Que debo educarle,
Aunque me llame “pesada”
Mil veces
El allí,
En San Rafael
Su no presencia,
Deja un gran vacío aquí
Le extraño
No sueño,
No soy ilusa
Todo no cambiará,
A su vuelta
Más ese abrazo de verdad que me dio,
Ese abrir su alma,
Mostrándome sus dolores,
Me dejaron ver,
Que allí,
Detrás de esa cara y esa voz áspera
Aún está,
Ese ser que me hizo Madre
Como me gustaría un
“Te amo”
Me conformaría con un
“Te quiero”
Más él siente,
Que debe ser “la bestia”
Para protegerse
Para mi,
Siempre estará allí,
Mi niño Rojo
El que salió de mi vientre
Y al que amaré,
Eternamente
Mi bestia,
Es ya,
Un hermoso príncipe