lunes, 26 de marzo de 2018

Hermoso principle detrás de su Traje de bestia

Me ama?
Como yo a él?

Fuimos en otra vida,
Amores imposibles?

Le sueño,
Cuando me lo entregaron
Y lo puse en esa parte del ser,
Que llaman regazo

Allí,
Se abrazan los amores,
Los dolores,
Las esperas infinitas

Ese espacio,
Donde también se esconde a ratos
El alma,
Da sitio,
A dos pequeños pechos
Que Amamantaron,
Recién salida del paritorio

El dolor de mis carnes cortadas,
Para traerle al mundo,
Solo se calmó,
Con mis gritos pidiendo auxilio,
En una cama de hospital,
En la que estuve 7 días

Tanto dolió partirle,
Que estuve coja de un dolor,
Que se hizo casi permanente

Y cuando comenzaba a ser absolutamente feliz,
Porque mi niño y yo,
Bailábamos ya juntos,
Murió mi padre

Le habré transmitido ese terrible dolor?
A través nuevamente de mi regazo

Me acompañó,
Solo con dos meses,
Volando horas y horas hecha dolor

Le pasé mi pena?

Lloraba,
Mientras le amaba

Annie,
Mi gata primera hija,
Despareció

Tan profunda era mi tristeza,
Que tuve que volar,
En busca de alegría,
Y separarnos por unos cuantos día

Todo fue a mejor,
Comencé a sonreír

La abuela Galesa,
Llenaba de alegría todos los espacios
Cuando estaba a nuestro lado

Y pasó,
Casi sin darme cuenta,
A ser un niño de libros y cuadernos

Pensé que amarle,
Era ayudarle a aprobar cada curso

Cuánto me equivoqué!!!

Sólo repetí lo que mi padre,
Me enseñó que era ser un buen padre

Y aunque lo aderecé con mucho amor,
No era lo que él necesitaba

Ahora,
Es rebelde,
Como cualquier adolescente

Ya nada me importa,
Si suspende o aprueba

Y cuando digo nada,
Es NADA

Y no es porque nadie me haya convencido

Es simplemente,
Porque su dolor...
Que se ha transformado en rabia,
Penetra mis huesos

Solo me importa,
Que sea feliz

Tanto le amo,
Que no puedo,
Por protegerme,
Decir que si a todo

Tanto le amo,
Que debo educarle,
Aunque me llame “pesada”
Mil veces

El allí,
En San Rafael

Su no presencia,
Deja un gran vacío aquí

Le extraño

No sueño,
No soy ilusa

Todo no cambiará,
A su vuelta

Más ese abrazo de verdad que me dio,
Ese abrir su alma,
Mostrándome sus dolores,
Me dejaron ver,
Que allí,
Detrás de esa cara y esa voz áspera
Aún está,
Ese ser que me hizo Madre

Como me gustaría un
“Te amo”
Me conformaría con un
“Te quiero”

Más él siente,
Que debe ser “la bestia”
Para protegerse

Para mi,
Siempre estará allí,
Mi niño Rojo

El que salió de mi vientre
Y al que amaré,
Eternamente

Mi bestia,
Es ya,
Un hermoso príncipe