Las nuevas estaciones de trenes que se transitan,
están llenas de regalos.
Activan los sentidos
todo es nuevo y conocido a la vez
Siempre alguien, te echa una mano,
para llegar a tu destino, aunque sean
altas horas de la noche
Un alma solitaria aislada en sus audífonos,
escuchando quien sabe qué,
una niña con aspecto de mujer que recuerda
a la película del exorcista,
o una dama aún en los 30, que trabaja en
un café asentado en las aguas del río Sena, pero que nunca ha tomado el tour a
través del río.
y entre todos a la vez ,conseguirás llegar
a tu destino
Y ser esperado, por el regalo de una
habitación caliente o fría que te espera para que te desnudes y tires todo al
suelo
Y en un minuto seas totalmente tu misma,
sin importar que hayas desordenado todo a tu alrededor.
Usando tu pijama de abuela y metiéndote
dentro del edredón, siempre antes como único requisito, habiendo cepillado tus
dientes serás dueña por una noche de ti misma
En los trenes, puede mirarse hacia cada
lado
y ver la belleza o no, en el medio de la
que transita
pero también se puede,
disimuladamente,
mirar las caras de quienes te acompañan en
el mismo trayecto.
En éste, de Gilford a Gateway, mi
compañero de viaje,
sentado justo frente a mí,
está vestido de escocés
Lo será realmente?
su ropa no es nueva, así que realmente lo
parece.
Y yo controlo mis instintos, para no
hacerle una foto que acompañe a esta entrada en el blog
lee el periódico
y usa dos pares de gafas,
una en sus ojos, discretamente transparentes
y otras en su cabeza, amarronadas, pero
también para ver.
El controlador, que vigilaba el andén,
me explicó, cómo el tren, es la opción
perfecta para ir a Gateway, aun cuando yo ya estaba convencida, después de los
120 pounds que pagué desde Heathrow.
Me dio incluso, rutas alternativas,
sin saber nada de mí, por ejemplo, que
quien sabe cuándo nuevamente visitare estas tierras. Y en su dulzura , me
recordó a los pocos ratos de simpatía, pero eterna bondad de Keith
"my father in law ".
Y una dama, más allá del andén, trajo
nuevamente a Mary a mí
memoria, con su pelo británicamente corto
y su elegancia.
y
es que este tren, que tiene a cada lado solo verde,
transita por éste, mi tercer País.
Cualquier cosa que veo en él,
aunque esté en la pared de Inglaterra,
es Mary para mí, es Gales, es la casita
mágica, es Aberdare- Glandare
Es el vacío que me dejó la partida de mi
madre galesa y que nada en el mundo puede llenar.
Y todos los que van en ese tren
no parecen galeses,
porque tienen pocos o ningún tatuaje,
porque están en la línea,
porque tienen más clase, ya que son
londinenses, aunque de las afueras
Algunos podrían ser de habla hispana como
yo, otros de raza India
Una china, compraba su billete sin saber
si quiera, decir la hora a la que quería volver en su doble way
Pero el hombre de la taquilla,
con la amabilidad británica,
que no pierde las maneras,
aunque se le queme el alma,
hizo todo lo necesario para que
descubriera en inglés, a qué horas regresaría.
He tomado dos fotos, para disimular
y atreverme a capturar al hombre frente a mí,
pero no tuve valor para fotografiarle
Tal vez ahora que el periódico, tapa
completamente su rostro, podría atreverme
me gustaría, ser aún más valiente, para
pedirle que haga de muñeco y se deje tomar alguna foto.
Pero aún, no llego a esos grados de
desparpajo
su cara es hermosa, con ojos azules y pelo
blanco tan despeinado y rizado como el mío, lleva una coleta y las gafas
marrones, sosteniendo el cabello que sobresale del frente.
Es delgado, no tiene casi ni una arruga,
por lo que su pelo blanqui negro podría incluso ser teñido
sus cejas perfectamente delineadas y una
sonrisa pícara, cuando mira un móvil, que esconde debajo del periódico
Sus piernas son muy blancas,
por lo que deja ver el pequeño espacio no
cubierto, entre los largos calcetines de lana y la falda escocesa roja, negra y
blanca
viste camisa blanca de manga larga,
bien planchada y chaleco negro.
¿Llevará calzoncillos? O siguiendo la tradición,
que pude comprobar en mi propia boda galesa, no tendrá nada debajo de su falda,
para cubrir su parte íntima
Y este escocés? Es solo uno de los tantos
personajes que pueden ser descritos en un tren
Las paradas de tren, son una fuente de
preguntas y respuestas,
de mundos, de vidas, de destinos, de
procedencias.
¿Se preguntará alguien por mí? O ¿seré tan
común, que no he despertado pensamiento alguno?
Cada vez queda menos, para llegar a mi destino,
un aeropuerto, donde hay encuentros y despedidas sin parar, pero tal vez,
el verlos ya en automático, por lo frecuente de mis visitas a ellos, los hace
menos sorpresivos e imprevisibles.
Allí, me dedicaré, a asegurarme que vuelvo
a casa, después de casi una semana de madre ausente, a compensar, con compra de
chucherías inglesas, que son las preferidas de mis hijos, porque su Mary
abuela, se las dio a conocer y se las traía de regalo, en cada uno de sus
viajes.
Y no quiero que el trayecto del tren
acabe,
porque lo hará con él, este relato,
porque llegaré a la frialdad de su
aeropuerto.
Y ¿cómo este tren va ahora al revés?
no lo entiendo,
es el primer tren que cambia de dirección
sin que nadie aún se haya bajado
Pero han anunciado, como próxima estación
Gateway y eso calma, lo que todos como yo, se estén preguntando.
Tal vez coincida con este hombre,
disfrazado de escocés o escocés en realidad y pueda conseguir saber quién es y
por qué, con atrevimiento viste su traje, un día tan común y corriente como el
26 de junio.
Junio, 2015