Rita
Estabas ya solo a ratos
No sé si aún respiras,
O si ya tu cuerpo hecho retazos mal cortados,
Se durmió para siempre
Llegaste,
Para hacer las veces de Annie,
Mi primera hija
Te fui indiferente por muchos años
No quería enamorarme nuevamente,
De tu raza felina
Y volver a sufrir
Y es que llevo toda mi vida,
Viendo partir a pequeños gatitos
A la gata madre,
Siempre le daba por parir,
En mis meses de la escuela,
En el patio de arriba,
De la casa de la Ermita
Yo llegaba,
Con miedo de vivir nuevamente la historia,
Del verano anterior
Los pequeños ratones,
Se ponían enfermos
Y yo hacía y deshacía para salvarles la vida
Annie se fue ya hace 14 años
Se esfumó,
Como la neblina
Y apareciste tu
Tenias un escaso año,
Tus orejas redondas y no puntiagudas
Decían las lenguas de tus adoptantes,
Que estuviste en la calle
Y te quemaron las orejitas con cigarrillo caliente
Más no guardabas rencores
Hiciste compañía a la gata Carlota,
Quien tardó años en quererte,
Más te convertiste en su nueva compañera
No sé cuando me di cuenta de que había
aprendido a amarte
Tal vez hace 8 años?
Cuando casi te nos fuiste al cielo?
Allí,
En ese momento,
Cuando te diagnosticaron
“Insuficiencia renal”,
Tal vez,
Mi yo inmunizado al amor a felinos,
Se ablandó
Y me di cuenta que no quería perderte
Y así,
Te fuiste convirtiendo en esa gata-perro
Aprendiste a hablar,
A pedir tu comida
Y la comida de los demás
Tenías terribles modales
Recuerdas cuando vino mi Jefe amigo,
A comer una deliciosa Lubina
Y tú te subiste a la mesa para quitársela ?
Eras ladronzuela de comida
Y un humano más
Bebías el agua en vasos
Y comías de nuestros platos humanos
Robabas los filetes que Estela dejaba a los niños
Aún tapados con papel albal
El jamón York era tu debilidad
Y tu mejor termómetro
Cuando no querías una loncha,
Sabíamos que tus riñones estaban nuevamente en huelga
Eras la pequeña Jefa de la casa
Cuando regalamos la mesa de madera de la casa de castillo Olivares,
Matthew dijo:
- esa silla no se regala. Es la silla de Rita
Y es que cada mañana te sentabas allí ,
Para ver todo lo que pasaba en la mesa del desayuno
Meditabas Zen,
Mirando a la pared y dabas la espalda al
Mundo...
No sé a donde te transportabas en esos largos ratos,
Siempre estabas en la cocina de primera,
Para saltar y comer a lo alto,
Porque si no Hiru y ahora Oveja te robaban la comida
Sabías hablar
Y hasta a quien no te conocía,
Pedías claramente lo que querías con tus tonos de maullido para cada ocasión
Te salvó la Tia Alexis el verano pasado
Con amor y paciencia
Nos regaló un año más de ti...
Más poco a poco,
Dejaste de venir a despertarnos,
Pasabas horas en la terraza,
Cotilleando “la vida”
Nuevamente en verano,
Un año después,
Tus riñones fallaron
Hicimos todo y más
Liliana fue tu homeópata
Y te regaló días de alegría
Daniela,
Te amó, te cuidó,
Te dio tus medicinas
Y muchas veces al día tu homeopatía
Aprendió a ponerte suero,
Fue tu enfermera privada
Y no hubo más opción,
Que traerte a nuestro amado Barreiro
Perdón!!
Por no haberte invitado antes
A tu tierra,
Para toda la vida
Esta casa,
La hiciste tuya en dos días
Y eso que el cambio de casa,
Es casi lo peor,
que puede pasarle a un gato
Más para estar con nosotros,
Bien merecía el precio que tuvieses que pagar
Y aquí,
En esta diminuta casa de jardín grande,
Te hiciste,
mucho sitios Preferidos
En la entrada,
Porque daba buen sol
Y debajo del columpio,
Porque nos tenias cerca
Más ya ni el suero valió,
Cada ve estabas más perdida
A ratos comías pescado,
A ratos pollo,
A ratos carne
Más ya el suero no bastó,
Dejaste de comer ....
Decidimos hacer,
Lo que no se nos permite hacer con los humanos
Lee,
Te sostuvo en sus brazos,
Arrugándote en esa esa camiseta blanca,
Que tanto le gustaba
En sus brazos,
Dijiste adiós al dolor
Y te convertiste en una con el todo
Lee,
En su silencio,
Lo tenía todo preparado
Tuviste tu sepelio,
En ese bosque con olor a laurel,
Que tantas veces hemos caminado
Cavó,
Allí en un espacio que nadie tocará
Y allí puso tu cuerpo
Y en un árbol,
Escribió tu nombre y pintó un corazón
En frente de esa laguna
Cubierta de hojas
Viniste a Barreiro
Y aquí te quedaste
Ahora Barreiro,
Será Barreiro y tú recuerdo
Sentimos tu vacío,
Más La Paz de no verte sufrir,
Es del tamaño de nuestro amor por ti
Gracias Rita,
Por regalarnos 14 años de ti
Gracias por darnos,
Tu vida,
Tu saludos,
Tus caricias,
Tus miradas
Gracias Rita
Barreiro, 23 de agosto del 2018