Nos han regalado
Tantas veces
Hermosas pinturas
Con ellas,
Has delineado,
Lo que mi pequeña niña,
Ha coloreado
Siguiendo,
A lo que tu le has dado forma
Tus manos,
Siempre dispuestas,
Construyeron la tabla de corcho
Donde cada uno,
Ha puesto los recuerdos
De cada año
Tus manos,
Se hacen voz
Y educan a mis hijos
Tus manos,
Toman tantas formas,
El amor y la entrega
Es el aceite divino
Que las hidrata
Siempre están allí
Aparecen y desaparecen,
Como por arte de magia,
Conduciendo,
Ese vehículo,
Que son tus alas
Tus manos,
Madrugadoras,
Me preparan,
ese batido verde cada mañana
Tus manos,
No se quejan,
Porque ya no hay donde envasar...
Siempre,
Consiguen un recipiente adecuado
Tus manos,
Pacientemente,
Rehacen mis uñas,
Mientras que yo,
No dejo de utilizar mis manos
Tus manos,
Abrazan,
Esa tasa de té,
Que tanto te gusta
Tus manos,
Abrazan a mi niña
Y señalan,
Esas maravillas londinenses
Tus manos y las suyas,
Me han cargado
Para llevarme,
Cuando no podía andar
Tus manos,
Siempre sonríen
Y me dan fuerza,
Para lanzarme al mundo,
Cada mañana
Y tus manos,
Inesperadamente,
Saben también pinchar,
Remedios
Nunca,
Disfruté de un pinchazo
Más tus manos,
Consiguen,
Que lo que es dolor,
Se diluya,
Y que se convierta,
En una minúscula caricia
Gracias,
Por regalarnos,
Infinitamente,
Una y otra vez,
Lo que hilas, lo que maceras, lo que creas
Con tus manos,
Benditas