Me enteré que decidió Partir mi amada Señora Nidia…
Estos aparatos donde todo se oculta, me escondieron su partida por un día, porque le dio por caer en manos de desconocidas.
La pensaba, la imaginaba…
Hace escasas dos semanas, Marisabel me contó que “los años le habían caído encima” y se había hecho mayor.
Yo, la veo siempre con sus caderas lastimadas, más su gran sonrisa y sus carcajadas suaves, dulces, llenas de picardía e inocencia, riéndose del cuento de Adícora donde el Señor Tulio salvó mi vida y yo en vez de ser agradecida gritaba:
- Señor Tulio, no me jale el pelo
Y echaba Ud. a reír, cada año que me veía en verano y navidades y recordaba la historia comiendo los mejores tequeños que comeré jamás, hechos con sus manos.
Allí, en esa mesa grande que miraba a la cocina de reojo, se almorzaba, se cenaba, se hacían repujados a tarjetas en pergamino y hasta se tejía.
Y es que Usted Señora Nidia, hizo de sus hijas e hijos, no solo unos profesionales brillantes y unos seres humanos amorosos y buenos… Sino a cada uno, Ud y el Señor Tulio, le dieron una parte de lo que Ustedes son ( y NO de lo que fueron porque ahora más que nunca Ustedes son eternos).
Gustavo, con esa sonrisa Pícara un poco de Ud. , José formal, con porte de hecho y derecho, de buena Madera ( Rico-Carrillo / Carrilo-Rico). A Marisabel , con esas carcajadas exactamente igual que las suyas y a Mari, mi amiga contemporánea, a ella, le dejó el ser artista y cocinera.
Usted, ha casi parido cientos de niños, para envolverlos en los trajecitos de tejidos por sus manos.
Ya he escribí: “Su hilandera”..porque habrá tejido millones de puntos , que nadie podría casi dedicando media vida contar ( un, dos, tres).
Ud. y el Señor Tulio decidieron quererme y nada hice para ser merecedora de tanto amor y mimos. Siempre tuve mis tequeños, siquiera sin pedirlos.
Luego me hice mayor y me fui. Más la vida siempre ha hecho que Mariliana y yo, vivamos vidas paralelas.
Así, transitamos juntas a veces compartiendo, más lágrimas que sonrisas, siempre allí, la una para la otra.
Su hija, heredó su bondad… Yo más bien distante y ella siempre allí, amiga presente en mi ausencia
Y así, un día, Ustedes comenzaron a ser también mi familia de toda la vida.
Hoy, cuando Felipe me dijo que Ud. Descansaba con Dios, vino mi propia vida desde mis 15 años a mi memoria.
Porque Ustedes, mi familia Rico Carrillo siempre han estado allí, desde mis 15 años.
Por internarme en la Loma del Viento, apenas los veía una hora los 31 de Diciembre para llevarles las Flores del Paraíso que se dan en esos nuestros Montes del Chorro del Indio.
Hace ya casi 3 navidades no hubo flores.
La vi, solidaria y amorosa, en la misa de despedida de Tío Luis. Estaba bonita y contenta. Me pidió que la filmara caminando a comulgar, para mostrar seguramente que una vez más, las caderas dolorosas desde niña y sus caídas no habían podido con usted.
Y así, fuerte como siempre, pudo seguir adelante a pesar de la partida de nuestro Hermoso Señor Tuilo…y de uno y otro de sus seres amados contemporáneos.
Para mí, Ustedes dos, están unidos y son solo UNO. Allí los dos siempre… felices de verme, agradecidos de mis visitas de médico
Hará 4 o 5 años en una de mis visitas, dijo que debía darme algo:
- Mire lo que Mariliana se dejó aquí olvidado hace muchos años
Nada más y nada menos que dos vasos de Feria con el nombre de Lee uno y mío el otro. Regalo de mi Padre que ya está junto a Ustedes allí en el Cielo. De su mano, recibí un regalo de mi padre, habiendo él partido ya.. Hizo Ud. de Maga del tiempo.
Y podría continuar, contando las historias de su empeño en hacerme amiga de sus hijas, en agradecimiento a mami, por haber estado con Usted en la gravedad de Gustavo en Maracaibo.
Creo que ya le dije que cada vez que llamaba a casa de mi abuela casi que me escondía. Usted era un ángel, más Mariliana, mi hoy amiga, era para mí una “pija”, como dicen los Españoles.
Y mire que lo consiguió: Ahora somos amigas hasta “la médula”. Y su amorosa Marisabel, la pequeña amiga, que con el paso de los años, ya se hizo “grande” .
Yo aquí en Madrid y hoy su cuerpo ya, no contiene a su alma…
Y sé que todos sentimos una tristeza indescriptible por su partida. Yo la siento…puedo sentirla como si allí estuviera
Quisiera abrazar a todos sus hijos, más no puedo. Sin embargo, mi luz que es su luz y la luz del Padre, los abraza, los incluye, los ama..
Ud. no se ha ido Señora Nidia, ni Ud., Señor Tulio …ahora más que nunca ESTAN y SON, solo que para estar cerca de Ustedes, para sentirlos y amarlos, las palabras no son ahora su lenguaje, tampoco el cuerpo… Uds. entienden de AMOR, de UNIDAD…
Uds., están presentes en los rostros de cada uno de sus hijos y nietos, en sus miradas, en sus sonrisas…allí están. Cuando el dolor se haga menos dolor, ellos irán viendo que son su espejo.. ellos, parte de Ustedes o Ustedes de ellos.
Uds. SON…
Únicamente respirando profundamente, prescindiendo de la forma y la materia podremos estar allí donde descansan tomados de la mano.
En Dios, en el amor, en la fe, allí podremos encontrarlos…lo sé
Señora Nidia… Mujer de sonrisa dulce, de voz amorosa…Aprendí a amarla
LA AMO ETERNAMENTE , a Ud. Y al Señor Tulio
Bienvenida a la verdadera vida eterna…