domingo, 12 de abril de 2020

Mensaje en tu ventana

Dios nos convocó 
Con su idioma invisible 
A la terraza 

Me empiné encima de una silla
Y os escuché,
Pude veros,
Necesitando conversar
Y ver caras de niños
Y mayores,
Porque no podéis ver a vuestros ancianos 


Mirad al sol, 
Siéntelo haciendo de bálsamo 
A tus mejillas 
A la sien de tu rostro,
A tu frente

Siénteles,
Entrando a hurtadillas,
Para dulcemente,
Tocar tus brazos 

El sol era solo sol,
Ahora,
Es TODO,
Es regalo,
Más refinado y costoso,
Que sedas y perfumes 

Escucho,
El sonido de una escoba que barre,
Percibo,
La superficie plana,
Que toca
Y hasta el detalle,
De cuando restriega las esquinas 

Y llega una suave brisa,
Que coquetea con el sol,
El le dice:

- es mi turno
Y ella responde 
- podemos estar juntos y no estorbarnos

Se escucha un maullido
Y voces suaves,
De niños 

Los oídos se abren,
A lo que antes era insonoro 

Todo está quieto
Y en esa lenta movilidad,
Es muy fácil,
Estar casi meditando,
En la miniatura de todo lo que ocurre,
Antes invisible y no sonoro 

Así,
Os regalo

Así,
Os acompaño,
Os recuerdo,
Os dibujo en mi mente y mi piel

Buscad vuestro sol...
Está tocando a la ventana,
Abridle por favor,
Os lleva este mensaje

jueves, 2 de abril de 2020

Subiendo y bajando


Escalera arriba,
¿De dónde proviene la fuerza?

Escalera abajo,
Flácido abandono del no amor

Ese ritmo,
De pasos vestidos de calcetines negros
Es la repetición,
Hasta el día desconocido

Si era minúscula,
Ahora,
Desapareció,
En un rio que se convirtió en aguas estancadas

Nadie la necesita,
Por más que pueda hacer explosionar,
Donde ponga el ojo
o el deseo

Se siente deambularte

De nada sirvió,
Lo que tocaron,
El dedo metido,
Muy dentro de la herida

Todo fue un juego a la escuelita,
Con muñecas de público,
Nada valió 

El la negó,
Y ellos volvieron a negarla,
Y la negarán todas las veces que sean necesarias,
Hasta que aprenda,
Que allí,
No está Dios