Nadie
puede darme todo el amor que necesito
me obnubilé por el amor humano,
que me trajo el paraíso a mis pies
y me hizo sentir “especial”.
Me
obnubilo, por el
reconocimiento,
por las “enhorabuenas”,
por los logros, por los regalos de
amor
de seres de carne y hueso.
Pero
todos ellos, son pasajeros,
pueden desaparecer, sin darte pre aviso
un día lo eres todo y, al día siguiente,
no eres ni una particular de aire,
simplemente no existes.
Y te conviertes en hormiga o el más diminuto de los zancudos
y te cobijas debajo de las mantas,
muerta de dolor de alma y de cuerpo
y repites sin parar las palabras mágicas.
Y en
uno de esos regalos que llegan del más allá, a través de whatsapp,
te recuerdan algo que ya sabes,
tu eres la única que puede darte amor a ti
misma,
un amor que nadie podrá quitarte,
que será permanente, que será siempre tuyo.
Y se
enciende esa luz en su mente,
e interiorizas algo que ya sabías y
decides que tus palabras mágicas son
“darme amor a mogollón”
y te regalas y vuelves a regalarte todo lo
que te hace feliz.
Caminar
con el nuevo ser que te derrite de ternura: “Hiru”,
ejercitar tu cuerpo, para sentirlo duro como el roble,
nadar de noche y al amanecer,
ir al cine y comerte las palomitas más
grandes solo tú,
venir a Madrid un domingo y quedar con un
cuerpo lleno de amor.
….y
venirte a Chueca donde te sientes, al igual que en los Molinos,
como en casa, pero en casa de otra vida,
vienes en busca del Café Belén que te recomendó tu amiga Cati y está cerrado,
pero descubres un sitio que se parece a Babel de Torrelodones, lleno de parejas
libres gay, aquí todo está permitido y eso te encanta
Hay
wifi, con clave “elorgullofrida”, te encanta esa clave,
la introduces y puedes comenzar a moverte
como en tu salsa,
aunque tu blog se ha empeñado en no
dejarte subir fotos
y eso es grave, porque tus fotos son parte
de la historia.
Y hasta te permiten desconectar un aire acondicionado,
para conectar tu ordenador,
te encanta escribir en los café,
son perfectos para solo dedicarte a leer y
escribir
sin que nada te entretenga
y ese coche de bolsillo Smart,
te hace tus alas más grandes y puedes
volar de un sitio a otro a más velocidad y aparcar en Chueca, donde es imposible
encontrar un sitio.
Y así, Chuequeando en Chueca te amas,
te regalas un batido de frutas con leche
de coco que será tu almuerzo,
después de haber desayunado en Ortega y
Gasset, en compañía de una
venezolana tostadas integrales con salmón.
Todo
amor, puro amor,
cuidados como los que darías a un bebé
querido,
de ti, para ti.
Ese
amor nunca podrá agotarse,
no desaparecerá volando por una ventana
sin pre aviso
se hará cada vez más grande y poderoso,
no viene de fuera,
Se
mueve de dentro a adentro
de ti a ti
Y se refleja, en el mundo que te rodea,
porque entre más llena estés de amor,
más tendrás para dar a todos los que te
rodean,
para los que siempre tienes las
puertas de casa y de tu “dar” abiertas
Chueca,
Julio 2015