sábado, 20 de abril de 2024

Tus 18 años Daniela

 




Daniela, vas a cumplir 18 años.

Aunque me enfado y digo que no te escribiré nada en mi blog, lo acabo haciendo. No sé si quiero que sea una cajita mágica para cuando yo no esté puedan encontrarme y conocerme incluso un poco más.

Se me fue en un abrir y cerrar de ojos el día de tu nacimiento a las 11 am en el hospital de Torrelodones. Pasaron 18 años sin darme cuenta.

Para mí, eras un bebé hermoso. Pero creo que nadie opinaba lo mismo. Pero te transformaste y te convertiste en un “pibón” espectacular. Te miro y no cabe tanta belleza en mis ojos.

Fuiste una niña alegre y con una personalidad fuerte casi desde que te conocí. Decidida, audaz, atrevida.

Bajabas a comer chocolate en la noche y volvías a tu habitación. La palabra “miedo” no existía para ti. Salías de casa a medianoche con 3 años y volvías a entrar y te metías a la cama. Acompañabas a tu hermano a bajar al sótano cuando él tenía miedo.

Y así te fuiste haciendo poco a poco más y más mayor. Yo viví cada instante de tu vida y aún así se me pasó volando.

Creo que te enseñé a cuidar a tus amigas. Sin duda aprendiste a dar más que recibir y me preocupa solo que creo que das en exceso y no te quedas casi nada para ti misma. Esto posiblemente te enseñé, pero por favor tu eres lo primero para ti. Ya te lo enseñará la vida.

Me dijiste el otro día:

“lo que hay que hacer es no perder el contacto con nadie”, cuando te conté que fui a ver a un compañero que no veía hace 30 años en mi maratón de búsqueda de trabajo. No te dije nada, pero ya verás que cuando tengas una familia y un trabajo, el tiempo te dará para poco más.

Veo que floreces, como los tulipanes que se abren en primavera. Siento que este está siendo precisamente tu momento en el que te abres hermosa como una flor. La maravillosa diferencia es que tu vida comienza como ya una mujercita de falda muy corta y bebidas escondidas en una bolsa de cuero.

Nunca te he dicho que no a casi nada. Creo que es la fórmula mágica: la libertad. Has sido libre y así espero que lo sigas siendo siempre.

Sé que te parezco una madre atípica. Algunas veces dudo que me quieras mucho. Pero el amor es libre y no tienes ninguna obligación para conmigo. Afortunadamente la vida me enseñó a no esperar nada de ustedes dos, excepto que sean capaces de valerse por ustedes mismos y no necesitarnos. Al final de eso va la vida y todos tendremos salud, más también enfermedad; vida, más también muerte, Y allí, en el momento en el que felizmente parta de este mundo, solo quiero tener la tranquilidad que podrán seguir adelante sin mi ayuda.

Creo que nunca te faltará nada. Te sabes buscar la vida para ganarte el dinero que necesitas. No sé finalmente a qué te dedicarás, pero lo que decidas estará bien para mí.

Me hubiera 

Me hubiera gustado hacer un video de este que recopila momentos. Lo cierto es que te gustaría. Pero creo que todo está en el ordenador de tu papá y no sé si tendrá fuerzas para recopilarlo.

Te dejo los álbumes donde hay mucho de tu historia contada con fotos y palabras. Siento no haber seguido haciéndolos desde la muerte de Nana, pero con ella una parte de mí se fue también y ya no tuve más fuerzas que enfrentar todo el chaparrón que se nos vino después y que parece que comienza a escampar 7 años después.

No hay diferencia entre tener 17 o 18 años, pero 18 es un número más bonito. Tiene ese 8 que tanto me gusta.

Se feliz Daniela, muy feliz. También cuando estés triste, se feliz acepando tu tristeza. Si estás hundida, acéptalo también. Ya aprenderás que al final aceptar es lo único que podemos hacer.

No te digo “hija”….

Pero te lo diré. Hija a quien parí un 20 de abril a las 11 de la mañana.

Te amo con toda mi alma