Dedicado a las Hermanas del Colegio Veracruz en agradecimiento a su perdón de lo imperdonable, al padre Paco quien me enseñó a pedir a Dios y así cada vez estrechar nuestro vínculo de Padre e hija. Y al Padre José Antonio ... ese Padre aventurero que siempre está allí, presente, las veces al día que sea necesario .
También a todos los amigos Focolares , especialmente Rosario y Luis quienes nos recuerdan una y otra vez ,que nuestro Matrimonio es nuestro primer hijo
También a todos los amigos Focolares , especialmente Rosario y Luis quienes nos recuerdan una y otra vez ,que nuestro Matrimonio es nuestro primer hijo
Gracias de corazón ... mi profundo amor
Siento a Dios
Desde aquí,
Medellín,
A quien el Papa
Regaló con su presencia
Nunca vi,
Ninguna catedral en el mundo,
No se celebraba nada especial
La devoción de este pueblo a Dios,
Va más allá de todo lo que nunca vi
Al lado de un TV que muestra el football
Está una imagen Divina
Los taxistas,
Se hacen la cruz 3 veces,
Cuando suben a su carro,
Nuevos pasajeros
Dios,
Cristo
Y el mediador,
El Espíritu Santo
Están integrados en la esencia
Del Paisa
El cura,
De la iglesia de al lado de casa,
Canta al comienzo de la misa
Hace un “Solo”,
De fervor a Dios
Y llena la iglesia,
Con su canto
Todos,
Toman la comunión
Con sus mochila a sus espaldas
Antes de ir a casa,
Luego del trabajo,
Escuchar la misa,
Es más importante quizás,
Que tomar algo con un amigo
Cristo,
Cuando llegué,
Me sentí culpable,
De haberme ausentado,
De ese día a día tan duro
Que estoy viviendo
Decidí, escuchar las palabras De Dios
Cada día en la misa
Y dedicarme a orar cada día en esa parroquia
Junto a mi madre
Cuando se está en la casa De Dios
Y se vibra con su palabra,
Todo cambia,
El deseo de ser el mejor,
De buscar aprobación
Y hacer lo que sea para conseguir
Amor terrenal ...
Todo ese deseo,
Escuchando la palabra diaria
Del evangelio
Dios,
Es lo único permanente
Allí en uno de sus tantos templos,
El miedo se aplaca
Y te sientes merecedor,
Incluso de un descanso,
De la turbulenta vida,
sobreviviente
En el Museo de Antioquia,
Lleno de la obra de Botero,
También está Cristo,
Con su figura hecha la hermosa gordura
De Botero
También,
A su lado está Velázquez,
Transformado
Aquí,
Toda la angustia se ha parado
Las calles de Medellín,
Sus aceras,
Están llenas de personas
Que nada celebran
Parecen las fiestas de un pueblo,
Pero no hay nada “especial” que celebrar
Tal vez,
¿Estar Vivo?
Observo atentamente,
Todos los regalo De Dios
Estar con mi madre sana
Quise venir a cuidarla
En uno de los momentos de mayor agonía
Más el señor,
Me ha mandado aquí,
Para acompañarla a celebrar,
Que todo está bien
Dios,
Me cuida,
Me Mima
Una noche de viernes,
Se convierte en realismo mágico
Una gran catedral colonial,
Un cura diciendo la misa
Y su voz,
No puede hacer más que bailar,
Con la música de vallenatos,
Que sale de cada bar de la plaza
Las calles están adornadas,
Sin ser navidad
Mucha gente lleva una mochila,
También en la Catedral de la Plaza Sabaneta
La mayoría de las personas son jóvenes
Allí en España,
No imagino a un joven,
Entrando en una iglesia
Un viernes cualquiera
No he visto ni un templo,
Repleto como aquí,
Cualquier día de la semana
Aquí,
Los jóvenes entran,
Como si van a casa de un amigo,
Un “colega”, un “pana”
Caminamos,
Y en bares abiertos,
Iluminados de alegría,
Las imágenes de las paredes,
Son de le virgen
El fervor,
Hace que la gente use sus propias manos
Y gesticule las alabanzas a dios
Los ojos,
Se cierran,
Para hablar a Dios desde el alma
El colombiano canta,
El colombiano baila
Y con la misma entrega y alegría,
Alaba y goza
En la casa del Padre



