Esto no es un poema ni una carta de amor.
Es, un clamor a Dios, “concreto”, como me pidió el sacerdote Paco.
Mi deseo, es que todos los que estamos viviendo este capítulo No. XXXXX de esta telenovela llamada vida, consigamos vivir solo el momento presente y no sufrir por lo que aún no ha ocurrido.
Barajamos opciones. Decimos que nos sentimos presos, porque no podemos estar en la casa que nos gusta y nos cobija, estamos aterrorizados, por todas las sustancias químicas que combatirán a esa célula dañada.
Más, el 95% de eso por lo que nos estamos preocupando no existe aún.
¿ Estamos viendo lo que SI tenemos en este preciso instante?
- Tenemos el poder de entregar a Dios lo que está pasando y apartarnos de los pensamientos, para vivir el presente que es perfecto. Este regalo lo usamos pocas veces, mientras que debemos practicarlo absolutamente todo el día
Sé que la propia cama, los espacios familiares que transitamos cada día, nos dan el confort y la seguridad de lo “conocido”. Es normal, que allí quieras estar y acobijarte en estos momentos duros que esperas con tanto miedo.
No sé lo que es, estar en tu lugar, porque no he estado. Debe ser aterrorizan.
Más tienes la certeza de que cualquier cosa que te pase será tratable de manera exitosa. Habrá que transitar por caminos con baches y agujeros, pero todo apunta a que podrás llegar a la meta.
Siempre que nos preocupamos por lo que imaginamos, sufrimos más imaginadonos que viviendo por lo que nos angustiamos.
Nada puedo hacer con estas palabras que ya he repetido mil veces en mis otros post, pero te pido, que entregues todo a Dios sin quedarte nada para ti.
No pienses sobre qué decisión debes tomar con respecto a nada, deja que ESO ocurra solo.
Indudablemente, si no interfieres, esa respuesta de si debes quedarte o irte, se producirá sola.
Déjalo de lado, por favor, hazlo por mi. Te garantizo al 100% que no serás tu quien lo decida, ni tampoco nadie por ti. En la sabiduría del Universo, ese debo quedarme o irme, te será mostrado sin hacer nada. Luego, ya vivirás lo que debas vivir, por no poder tener todo lo que sientes que necesitas si te quedas. Pero ¿ sabes qué?, la vida te regalará con hermosos regalos los cuales ahora no puedes ni imaginar, en el nuevo lugar donde estás.
Dejemos de pensar, dejemos de sentirnos los señores todo poderosos que deben tener la respuesta a lo que debe hacerse.
¿ Por qué no orar como familia y poner en conjunto, cada uno de los regalos aún con apariencia de sufrimiento, que nos ha traído la vida en este momento, en manos de Dios?
No discutamos por lo que aún no ha ocurrido. No nos angustiemos por lo que tal vez nunca ocurrirá.
Tomemos nuestro Centro, ubiquémoslo donde sintamos que está nuestro lugar. Dejemos que cada quien viva su propia historia. No podemos si quiera limitar la vida de nuestros pequeños hijos… porque vieron a experimentar su propia realidad.
Mami, te amamos, más no somos tus salvadoras. Estamos aquí para acompañarte.
No pienses en complacer a nadie… y NO PIENSES, simplemente….. suelta y entrega todo el tiempo. El quedarse quieto, es de las acciones más poderosas y que aportan resultados más potentes.
Trata de disfrutar de tus amados amigos que están allí para acompañarte. Trata de vivir esos ratitos… no sabemos cuánto durarán.
Poco más puedo decirte…. Yo, haré lo mismo. Soltar y entregar todo a Dios…. es muy tarde….debo dormir