jueves, 28 de noviembre de 2024

Evening de rotuladores de colores

 




Con canciones de navidad de fondo,

De esas en inglés y de escuchar al lado del árbol y la nieve … floto, sin saber si quiero estar o no


Siento una pena profunda,

Que duele en el pecho 


Más la música no para de sonar 


Yo uso mi premio: los rotuladores de colores,

No sé si por dar vida a las palabras

O porque me recuerdan a tiempos,

En los que yo creía que tenía problemas


Hoy, 

Escuché testimonios milagrosos,

Producto de dejar que tocara fondo 


Yo hoy,

siento dolor,

Y un poco menos de tristeza, 

De cuando no sé dónde está 


Me pregunto si acabará muerto

O si podrá estar para decirme adiós, cuando yo me vaya 


Lo natural es que yo muera primero


No sé qué hacer 


Esto duele demasiado


Ya mis opciones de la que tiene, 

un plan de acción,

se agotaron


Todo sale de mi poder 

No puedo hacer nada


Y mientras tanto,

Sigo viviendo en mi eficiencia 

De aprovechar cada día al máximo 


Me despierto y ducho de primera,

No sea que un día no pueda ponerme en pie. 

martes, 5 de noviembre de 2024

Llorando mientras dormía

 




Cuando me miré al espejo,

Esta mañana,

Mis ojos me dijeron,

Que se hartaron de llorar,

Mientras dormía. 


Mi tristeza es tan profunda


Hacía decenas de años que no soñaba 


Por estos días,

Todo lo que no puedo chillar de dolor,

En el día,

Se cuela

Y ocurre mientras duermo. 


Ya los psicólogos no pueden ayudarnos..

Casi que ni los amigos


Para qué entrar en detalles,

Si es más de lo mismo


Desde los 3 años batallando,

Para hacerle feliz 

Y tal fue la batalla,

Que le hicimos el

Más infeliz,

de todos


Su habitación es un basurero,

el mismo,

que debe ser su mente 

Y su alma 


Ayer volvió después de 3 días de ausencia física 


Le abrí con la esperanza de verle distinto,

Pero nada había cambiado,

A pesar de haberme pedido disculpas 


Ya no se qué hacer y qué no hacer. 


No haré nada en ninguno de los casos 


Ardo de dolor en mi alma 


De lo que si no hay duda es,

Aunque sea aún más doloroso:


No puedo permitir pasar por encima de mi misma 

domingo, 27 de octubre de 2024

Un ángel vuelve a casa

 




Pablo. Hoy nos enteramos que has partido. Seguro que allí estás mejor que aquí. 

Con los años cada vez nos pesa más el cuerpo y sus males. Bien sabes de eso, tú que por años has tenido que vivir con el dolor permanente del peso de tu espalda. Los que hemos aprendido a vivir con el dolor,  imaginamos tu valentía para seguir viviendo. 

Tu sensillez, sonrisa noble, el darlo todo, nos hizo a Lee y a mí que te convirtieras en un ser especial para nosotros. 

Lee conoció el llano venezolano contigo. Y también cada panadería en la ruta. Recuerdo como ayer, las veces que fue a la finca contigo. 

Se preparaba como niño escolar para el primer día de clase y salía emocionado a tu encuentro. 

Tu le diste y le enseñaste todo. 

Hace un par de días cuando no recuerdo quien habló de “el llano venezolano” el expresó con su mirada conocerlo. Poco o mucho, lo que aprendió del llano fue porque tú se lo enseñaste. 

Recordabas su cumpleaños el 8 de enero y lo felicitabas. Tu bondad no tenía límites ni distancias. 

Supimos que dejaste de ir a la finca y nos preguntamos cómo sería esa nueva vida.

Tu le mostrabas a Lee al ganado. Pero él iba en búsqueda de los pájaros. Aún recuerdo su historia de salir silencioso en búsqueda de los pájaros y encontrar muy pocos, porque las personas que trabajaban contigo quisieron por ser bondadosos,  hacerle compañía. El ruido de tantas personas (por amor) espantó a los pájaros. 

Pablo sin duda estás con dios. Para ti no existe el purgatorio.  Tu alma y piel estaban hechas de bondad y sensillez. 

Nosotros podemos seguir imaginándote en nuestros recuerdos. Para Belquis y tus hijos tu partida es desgarrante. 

Este mundo necesita de “Pablos Auvert”:  puros, amorosos, nobles…

Eres un ángel que ha vuelto a casa. 

Pronto,  si Dios nos deja entrar en su zona de ángeles especiales, podremos vernos. Todos iremos alcanzándote poco a poco. 

Nos queda tu ejemplo de ser de luz y amor. 

“Quererte me robó escribir”: el libro que escribió Daniela mi hija




 Me siento profundamente feliz por el libro de Daniela. 

Me ha mostrado que es capaz de vencer todas las barreras, el cansancio, la autoexigencia, poner de lado el tiempo de diversión y compartir con sus amigos, todo, para dar creación a su primera obra. 

Su trabajo ha sido incansable.  El nivel de exigencia consigo misma ha sido el más alto que yo conocía.

Daniela es por fuera dura y hasta un poco fría  Más solo un ser que siente hasta sus entrañas pudo dar nacimiento a este maravilloso libro escrito e ilustrado por ella misma.  

No hay ni una sola palabra de otra persona.  Incluso la autoría del prólogo le pertenece . 


Enhorabuena Daniela  me has superado con creces  


viernes, 18 de octubre de 2024

Hundida

 




Verde selva

Olor a incendio de los de Galicia 

Amor tormentoso 


Obsesión en la pubertad,

Compró un libro con su biografía


No sé por qué,

Debe ser quien más le inspira 


Tener lo infinito,

Sin esfuerzo. 


¿No ves que es esfuerzo es inevitable ?

Está presente,

En todo lo que hacemos 

Y lo que no hacemos,

Trae aún más esfuerzo a nuestro espíritu

Y pesa más 


Eres como un motor,

Que nunca arranca,

¿Qué te paraliza?


Yo creo,

 ya haberlo hecho casi todo


Ha habido momentos de auténtica esperanza…


En los viajes al noreste,

Los encuentros,

Han sido hermosos 


¿Tú mente es de plastina?


Allí se amoldaba a la rutina de la disciplina..

Aquí se amolda a la pereza 


Yo estoy cansada,

Más te amaré hasta cuando dé,

mi último suspiro  


Habrás salido del letargo,

Cuando yo me despida. 


¿Podré llevarme ese alivio?


Hoy no he podido moverme de la cama todo el día 


Escuché mis voces 

Las integré en mis sueños

Y entonces,

La voz de la buena chica,

Que se hacia tu amiga 

Y eso me daba alegría


Más estaba soñando,

No estás en casa


Estarás por allí odiándome

Y yo aquí de luto por tu falta de amor


Yo talé tu selva,

El único sitio con sentido para ti

Y te dejé vacío


Hacerlo o no hacerlo,

Ambas cosas estaban mal 


Nada me hunde,

Soy recargable de larga duración 


Pero tu juramento de odio,

Me dejó vacía, hueca,

Sin esperanza