lunes, 31 de julio de 2017

Capítulo I: Partida...Llegada

Hace dos años, cuando en menos de una semana, pude deshacer todo lo que pensaba que era lo que necesitaba para transcurrir en la vida, me fui allí, a ese lugar del que no tenía referencias,  más que de persona,  que por su sangre amiga,  era de confiar.

Ya en el aeropuerto, comencé a sentir la ausencia de una compañía. En mis viajes, siempre había un trasfondo, un objetivo, equipaje, todo estaba bajo perfecto control.

En el 2015, en su mes de Julio, había un vacío, me sentí solo …  esa soledad, se hacía más profunda cuando veía a la mayoría de los viajeros en compañía.

Allí, en esa profundidad, sin ni migas de pan dentro, le vi, le dejé asomarse. Solo con mirarlo, supimos, que tal vez por primera vez en nuestras vidas, estaríamos , 15 días, absolutamente UNIDOS.

Así fue.

Pasé de estar aterrorizado (debido a la  poca importancia que todos me dieron allí, de la no existencia de normas y a la vez, “perfección silente”, de las señales de tránsito con las lecciones de UCM con el que debo confesar, que aún no he terminado de conectar ) a ir viviendo experiencias diarias, que me adentraban cada vez más, en lo desconocido, en lo esotérico, mágico y a la vez, tan real como que estoy vivo. 

Aprendí el valor del tiempo libre y la necesidad de solo cuatro horas de trabajo para ganarlo. Allí, no era necesario hablar con nadie. El derecho a estar callado y no socializar era posiblemente, la más preciada nueva sensación.

De todo lo que allí hice, seguramente lo que más recuerdo, es cuando corté el Bambú y en esa tarea repetitiva, sentí paz absoluta y cuando nos amamos plenamente, sin necesidad de utilizar nuestro cuerpo.

Pasaron justo dos años.

Volví. A esta Capital Madrileña. Me traje la paz que me duró por un rato, aprendí a AMAR a una mujer nuevamente, sin pasar por encima de mí mismo, sé decir que NO, cuando a todo decía que SI.

Más mis manos de carpintero, mi mirada profunda y a la vez de niño pequeño, mi deseo de dar amor y escuchar, a quien debo dar una instrucción de negocio, me hacen buscar, desesperadamente, un nuevo hacer, un nuevo YO, un YO que sea yo mismo y no otro ( al que todos los que me aman y yo me he inventado)

Llevo dos años buscando una respuesta que aparezca, así como esa pulsera, en la entrada del portal de la casa de mi Hermano.

Tanto he buscado, que esa respuesta se me esconde por todos los rincones.

Como aquí, corriendo de un lado a otro no la encuentro, por más que me fijo cuidadosamente en cualquier señal, decidí irme nuevamente a esas tierras lejanas, a ver si esa respuesta me encuentra a mí.

Tal vez, no era necesario ese largo viaje, más mi instinto, se convirtió en un ser andante y se dedicó a planificarlo todo y a llevarme de la mano.

Allí llegué y después de horas en avión, en bus, en coche, llegué allí.

Esta vez, nadie me esperaba.

Disfruté el silencio de ese espacio que imaginaba lleno de gente que sabía que ya no estaría allí, pero que para mí,  eran parte de este viaje.

Como no hubo nadie, el silencio y él, fueron mis compañeros.

Nadie me esperaba, era libre.

Seguí adentrándome en ese poblado de 35 personas. En la primera casa no había nadie. En la segunda que abrí, estaba “el maestro”, “el gurú”.
Se me pidió silencio, porque estaban siendo ajustadas las energías?

Todo es diferente. Lo que yo añoraba ya no existe, porque todo cambia y cuando volvemos, después de un tiempo, nos quedamos vacíos, porque todo es siempre, absolutamente nuevo.

Ya no estaban los voluntarios de 15 días. Y si lo estaban, yo ya no soy uno de ellos. Ya he escalado un nivel. He vuelto y eso merece un ascenso.

Aquí todos son “nivel avanzado”. Yo me siento un don nadie,  alrededor de todos ellos. Va no son ni siquiera veganos. Han pasado a ser crudi veganos. ¡Vaya salto me espera!

Aún en velocidad multinacional, me he apuntado a todas las partidas. Gracias a un dolor de cuello, he recordado que nadie me obliga a nada. ¡Soy libre!

Extraño a mi amor Francés. Más la amo aún más,  por darme la libertad.


Me gustaría que estuviese conmigo, pero se trata de estar en lo más profundo de la soledad, para escuchar al silencio hablar…. No puedo dejar  escapar ninguna de las pistas que pueda darme.

sábado, 29 de julio de 2017

Ritual de despedida

Llegada,
Partida,
Caída hasta lo más profundo,
Para conseguir allí escondida, 
La infidelidad,
A si misma 

El globo,
Terráqueo,
Siete horas atrás,
Haciendo compañía,
Desde donde,
Esas siete horas ya pasaron

Libertad,
Mar azul infinito,
Vestido con rocas 

Hoy,
De despedida,
Me regala arreboles

Solo pueden haber esto cielos,
Si las nubes,
Se confunden con el sol,
Si hacen el amor,
A pesar de ser,
La peor,
De las parejas

Una gaviota blanca,
Otra oscura,
Me hicieron compañía 

Bandada de pájaros
"I do not know the name in Spanish"

Podía no acabarse nunca,
Ver el mar,
Para siempre

Más si él fuese mío,
No podría desearlo

Te quiero Mar

Qué hago viviendo,
En esa capital glamurosa,
Que amablemente me ha adoptado 

  • A donde nos llevas ? A un sitio yogui?

Y les pongo la canción de Melendi
Y me dicen:
  • tu no escupes en la calle
Les recuerdo, que en sentido figurado,
Soy muchas yo

Caras retrecheras,
Cuando yo estoy en mi sagrado momento de despedida 
Que este año,
Decidí compartir 

Les he pedido marcharse,
Porque yo y lo sagrado,
Somos uno

Desde aquí,
Tomando una copa de vino Rioja 
Escribo

Cuantos poemas,
Dejaron de ser escritos,
Los construí en mi mente,
Más no tenía papel ni lápiz
Los dejé escapar,
Se los llevaron,
La Ría y el Mar

Fueron muchos,
Tal vez tres por día

Más si todo lo escribo,
No lo vivo

Miro al vino,
Sin probarlo
Y me preparo,
Para mí ritual,

De despedida del Cantábrico 

El último escondite?

El casi ultimo escondite

Se mueven,
Se levantan del sofá

Algo traen entre manos

Veo a uno de ellos contar

Los dos grandes,
Entre los que está el pelirrojo
Que una vez llame "mi",
Se esconden

Lo dos pequeños,
Con mi niña parte del dúo
Son quienes buscan

Será uno de los últimos vestigios
De la niñez?

Miro atentamente,
Para con la lagrimas en mis ojos,
Atrapar para siempre,
Lo que les queda de  niñez

Cuánto me perdí?
Pensé que lo había absorbido todo,
Pero no sé jugar

En la próxima vida,
Si me toca ser madre,
Quiero ser buena jugando,
Con lo animales de plástico,
Al pilla pilla,
Al monopolio,
Las cartas

En esta no

En ésta,
Fui madre a secas,
Aunque un poco alocada,
A ratos 

Se ha parado el juego

Quiero que continúe

En la arena de la playa,
Estaba la silueta,
De lo que ellos fueron

Un padre joven,
Llevaba a sus espaldas,
Un niño,
Como vuestro padre,
Llevó solo a ese niño rojo,
Que me dio,
Hace 365 días, tal vez?
Un beso dormida

Se retoma el juego,
Celebro

Son niños,
Aún son niños,
Aunque su amigo,
Tenga vellos en las piernas
Y la voz de mi adolescente de 13,
Sea como la del lobo,
Y repita uffff sin pausa 

Será este,
El último escondite ?

La vida se nos fue,
Y no aprendí a jugar 

En esta vida no supe
Ser La Niña,
Que no fui ni siquiera,
Cuando debí,

Haberlo sido 

jueves, 27 de julio de 2017

Café después de la siesta

Que tal ha estado esa siesta?

Hubo algo con lo que soñaste?
Tenían pañuelos de colores los médicos?

A que se te quita el miedo cuando estás,
Allí dentro?

Es como un equipo,
En una quedada para tomar una copa

Nada parece difícil o imposible

A veces hay música!!
Pudiste escucharla ?

Qué tal esa sensación,
De dormir hasta la eternidad,
Solo por un rato?

Nos pusiste a rezar a todos,
A pesar de tratarse solo,
De una sacada de muelas

Más es humano

Somos recuerdo,
Somos memoria
Y el post operatorio anterior,
No te dejó,
Buen sabor de boca 

Yo no tengo miedo,
Más no niego,
Que se me encoge el estomago,
Por tu miedo

  • Quiero vivir

Me dijiste ayer 

Yo,
Ya imagino nuestro viaje

Nos iremos a Frankfurt 
Y de allí,
Alquilaremos un coche

Te pasará a ti como a mi en Nueva York?
Donde no pude recordar esa casa,
Donde reí y lloré ?

Ahora,
Toca Medellín,
La Patria que nos regaló,
Tu madre y la mía

Allí,
Hay infinitos caminos a explorar
Dentro y fuera de ti

Carreteras de amor,
Callejuelas oscuras,
Uno que otro día,
Que desembocan en auto vías enormes,
Con puentes sobre ríos 

Colores, olores, aromas
Miradas,
Ganas de mandar a la mierda
A quienes más amas

Ganas de salir corriendo,
A tu casa de la montaña

Agradecimiento profundo,
Por tener una y decenas de manos 
Y pies,
Amándote 

Seres,
Que ni piensas que existen,
Que serán parte de tu directorio,
Y que te acariciarán,
O te darán un pellizco,
Para recordarte,
Que estás muy viva

Porque solo,
Se siente miedo si se vive,
Se añora, si se vive
Se agradece,
Si se vive

Y tu,
Abres tus ojos,
Después de esa fiesta en quirófano 
Y puedes sentir
Que estás Muy, 
Pero que muy  
VIVA

   

Hoy toca rendirse

Siento haber parado mis mensajes de aliento hace tres semanas.

A veces, nos quedamos sin aire para nosotros mismos y es imposible, hacer respiración boca a boca.

Cada vez que caigo, desfallezco, salgo corriendo, como una loca de carretera, me hago croqueta en las mantas de mi cama y veo películas sin pausa para evadir mi propia realidad y ser solo espectadora de la de otros, siempre, después de haber tocado el infierno profundamente con un pie, mi otro pie me da un impulso tan fuerte, que me ayuda a remontar.

Así, cuando salgo de allí, de haberme hecho uno con el lodo, experimento una nueva y renacida YO.

Porque debemos tocar la mierda para poder saborear un té, al cual despreciábamos por no saber a nada.

No tengo respuesta, pero si todo fuese constantemente maravilloso, la vida perdería sabor.

Hoy, es un día muy especial. Un día con muchas sensaciones moviéndose por tu cuerpo: miedo, a que tu cuerpo se paralice, al dolor de unos puntos, al imaginarte allí tendida, sin "controlar" lo que los brujos harán con tu cuerpo.

Ceder el poder no te gusta. Quieres estar maquillada y de punta en blanco, incluso en el quirófano.

Pues hoy, te comunico que no tienes poder en absoluto sobre tu cuerpo. Más si, sobre tus pensamientos... sobre el amor que puedes dar, a esa parte de ti que tiembla de miedo, escuchándola y no tapándola , como se mete la ropa en un cajón rápidamente, para que la visita no la vea.

Hoy toca ceder el control, ser humilde, confiar plenamente, no imaginar escenas en la sala, donde los dueños,  son los hombres de verde y Dios.

Qué tal si comienzas  el día, rindiéndote por completo ante Dios y sus representantes de él, allí en ese espacio de tierras colombianas donde se te ha regalado vivir por un rato?

Qué tal, si en vez de lamentarte porque no estás en tu casa, damos gracias porque tienes medicina, hospitales y médicos?

A que solo agradeciendo esto,  todo cambia repentinamente de color. El agradecimiento, tiene la capacidad de crear una nueva visión en nuestros ojos y nuestras almas.

Hoy, no es un día para estar preocupados y tristes, hoy, es un día para dar las GRACIAS.

Te ayudo?

Agradezco:
  • Por amanecer y estar viva
  • Por cada uno de los amorosos seres en el planeta, para los que soy lo más importante en el día de hoy
  • Por las oraciones de todos los que me aman
  • Por cada uno de sus mensajes
  • Por tener una mano, que dibujará, en ese pecho, que es parte de lo más privado, símbolo de ser mujer y madre
  • Por ese ser amoroso que empujará esa cama en la que podré dormir profundamente, mientras que Dios dirige todas esas manos que tomarán mi cuerpo, como un tejido con hilos de oro
  • No hay nada por lo que no dar las gracias y demos gracias por tomar plena consciencia 

Hoy, no es un día para estar triste. Si el miedo viene, se le abre la puerta y se le sirve el mejor de los desayunos. Cómo podríamos rechazarle, si él es parte de nosotros mismos.

Cedamos pues, a Dios y a sus pintores y escultores, completamente el poder y dediquemos nos a orar y agradecer, por cada uno de los acontecimientos que pasamos por alto cada día.

No estoy allí, porque me guardo para cuando hayan pocos y Dios me diga que es el momento de estar a tu lado.

Hoy podría grabar un mensaje de "levante y anda", más hoy, no toca andar, hoy toca ENTREGAR, RENDIRSE, AGRADECER y CONFIAR.

Eres de piel, así que llora si lo deseas, seca tus lágrimas, siente, ama, grita, SE, lo que ERES

Con todo mi amor, desde un Barreiro sin sol y con sol a ratos


Todo mi amor