martes, 16 de junio de 2020

En Dios

En Dios
Todo es perfecto

Nada se teme,
Todo se entrega
Completamente 

En Dios,
No nos quedamos,
Ni un diminuto trozo,
 de “yo me encargo”

Entregamos a nuestro hijo,
Sin minúsculo miedo

En Dios,
Todo ocurre,
Nada se evita,
Solo hay calma,
Como en las aguas de un lago 

Los pájaros,
Se escuchan en perfecta armonía,
Coro sinfónico,
Que si no reconocemos a Dios,
No escucharemos 

En Dios,
Reconocemos,
Que él se encarga 

Podemos caminar,
Tranquilamente,
Sin que nada sea urgente 

No apuramos sus tiempos,
No nos entrometemos,
No caminamos de prisa

En Dios,
Todo es dulce,
Todo se hace ritmo 

Y se observa,
El verde de las hojas

Se siente,
Los fallos del sol 

Se toma conciencia,
de la perfección
De nuestro cuerpo

En Dios,
No hay miedo 

Allí Señor,
En tus manos y las de tus siervos,
Está mi hijo,
Pero ahora entiendo,
Que le amas más que yo

Y aunque hiciese lo que hiciese,
Siempre tendrás tus puertas abiertas a él,
Sin juzgarle 

Enséñame a ser madre Señor,
Tu,
Padre,
Que libre nos haces,
Y aunque nos lo digas una y otra vez,
Si erramos,
Jamás darías tu espalda 

En ti señor,
Soy solo y paz,

Gracias,
Por regalarnos,
Un día en Madrid,
En sus pequeñas calles
Y en su gran parque,
El retiro 

Gracias Padre,
Por cubrimos,
Con tu manto de paz 

Gracias por estar con nuestro hijo 
Y a la vez con nosotros

Solo tú,
Solo tú señor,
Podrías hacer semejante milagro 
De amor y paz

Gracias Padre