Me cuenta mami, que papi decía algo, que
su admiración hacia sus 3 hijas, aunque no haya sabido decírnoslo a la cara, sentía.
"Caro no es "pichirre”, lo que
pasa, es que le ha tocado ser padre y madre a la vez y por eso cuida mucho lo
que tiene"
Y es cierto, siempre de las 3, has
sido quien más cuidado ha tenido para administrar correctamente los recursos económicos.
Yo, desprendida , tal vez hasta llegar a
puntos indescriptibles, aumentando al cubo el ejemplo maternal, Lylian, que
nada tiene y nada necesita, pero que cuando ya no logra solucionar desde la
mente, pide ser "observada" y TU, TU, TU.
Mi "hermanita" por muchos años,
cuando ya no nos peleábamos y salíamos juntas, siempre te presentaba así y tu sonreías,
sin decirme nada, pero harta del "ita", cuando querías como cualquier
chica de 15 años ser mayor.
Siento tanto amor y admiración por ti.
Hermosa dama pequeñita, de cara perfecta,
larga cabellera con queratina, que borró el pelo rizado que traemos de cuna,
trasero firme y voluminoso, cuando tienes algunos quilos de más.
Madre ejemplar. Has conseguido a un hijo
de quien te sientes orgullosa a cada instante, siendo tú, quien le ha educado
en el amor y en el respeto. Con él, te has recorrido caminos y etapas de la vida
juntos, han aprendido lecciones que hace que sigan alimentándose mutuamente de
un cordón umbilical recíproco invisible.
Tuviste una hermosa casa bellamente
decorada, primero que yo, tu hermana mayor, pero la dejaste ir, como también a hoy,
tu tal vez, mejor amigo y padre de tu hijo. Hoy, no vives en tu propia casa. Prefieres,
no tener nada que te ate, para ser un pájaro liviano, que se mueve sin pensarlo
dos veces, hacia donde el viento la dirige.
En una cartelera, cuelgas las fotos de tus
sueños y así, mirándolos fijamente, se hacen realidad.
Amas calladamente a nuestra madre, que
para ti es madre y pareja de hecho. Y piensas en ella, primero que en ti misma.
Con valor y tristeza, vas dando pasos
lentos para buscar nuevos destinos, ya que la "patria" que nuestro
padre nos enseñó a amar, se te hace añicos cada día. Has salido a las calles,
como tantos otros venezolanos, cargada de ilusión y fuerza para recuperar a la
Venezuela que conocimos de niñas y no lo has conseguido.
Has somatizado una y otra vez cada una de
tus derrotas, te has entristecido profundamente y contigo tu espalda que todo
lleva a cuesta.
Y como una hormiguita, que es lo que para mí
eres, te has levantado y sigues buscando oportunidades, fuera de Venezuela,
como el refrán que dice "....rogando a dios no encontrar".
Y es que la madre patria y la "madre
sangre”, es para ti más importante que tú misma y no quieres partir.
Hoy hermana, más pequeña que yo, eres una
de los tantos venezolanos, que no podrá regresar a su casa, quien sabe en
cuántos días, por las medidas políticas del "ego" contra Colombia.
Mi luchadora, incansable, hormiga madre,
hacedora de caminos, tus energías se agotan.
Vas y vienes, vienes y vas. Peto tu centro,
es siempre el de tu madre, nuestra madre-sangre.
Hoy, allí, presa en Colombia- frontera, en
esa Cúcuta, también parte de nuestra sangre, tendrás que dormir quien sabe cuántas
noches.
Te fuiste atravesando la frontera en moto,
haciendo milagros para poder embarcar. Desgastaste tus fuerzas, tu alegría, tu paz.
Y hoy, no puedes siquiera llegar a tu hogar.
Basta ya hermana, respira. Si debes irte,
debes irte. A mí me duele en el alma cada vez que un venezolano deja Venezuela,
pero YA.
No en vano estás viviendo no poder entrar
a tu país, escucha a tu alma, escucha a tu cuerpo.
Todo mi amor y admiración