sábado, 23 de septiembre de 2017

No acepto no por respuesta

Esos días,
En los que solo podía visitarte los miércoles,

Esos días, 
En los que llegaba feliz,
A refugiarme y ser la amada hija
Que nunca sentí ser,
Allí en esa casita de Gales,
Donde tu madre y la mía,
Me esperaba con un pijama caliente,
En encima del radiador 

Esos días,
En los que traías una miniatura distinta de búho
Cada vez que te encontraba,
Preparándome la cena,
En ese apartamento donde encontré el silencio

Esos días,
En los que nos fotografiábamos,
Con las gafas de tu padre
Y al fondo,
Ese valle,
Porque el nombre de tu pueblo,
Significa "valle"

Esos días,
En el Palacio Real,
Esperando los resultados,
De la prueba del embarazo ...

Esos días,
Quedaron atrás 

Hoy,
Te admiro,
Por tu paciencia,
Por tu visita suave a su habitación ,
Por no perder los nervios 

Hoy,
Te doy las gracias,
Por hacerte cargo,
De lo que más amo,
Pero se escapa de mis manos

Yo,
Por más que trato,
Una y otra vez,
Nada consigo

Su rabia es tan profunda...
No sé de dónde viene

Es una fiera salvaje,
Que quiere mordernos
E inyectar veneno,
A pesar de tener en su esencia un ángel

Perdóname,
Si no consigo que mi cuerpo y alma
No se resienta,
Por sus maltratos a mi ser

Soy frágil,
Aunque parezca fuerte,
Mi cuerpo y mi mente,
No obedecen las instrucciones que les doy

Se salen con las suyas,
Mi espalda llora,
Mi instinto maternal,
Me entierra en el subsuelo

Seguiré tratando,
De darlo todo,
Sin salir malherida 

Perdóname,
Si soy así,
De poquita cosa

Así me conociste,
Con una nariz que se caía,
 a trozos

Esa soy,
Así de sensible ...

Aunque trate,
De que nada me importe,
Mi subconsciente,
No me obedece 

Mientras tanto,
Solo existimos tú y yo

Te invito esta tarde noche,
A merendar en Chueca,
Una tarta de zanahoria y un café 


No acepto no por respuesta ...

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Me enamoré de ti.....





Quién lo diría

Lo encontré colgado de un techo,
Sin siquiera vendedores,
Que  supiesen que  quedaba uno en inventario

Yo lo vi,
Porque crecí con muchos de ellos,
Allí,
En los Andes Venezolanos

Sus patios interiores,
Están adornados por maceteros altos,
Con patas de metal a las que de tanto crecer hacia abajo
cubren ellos por completo un día

Quién lo diría,
Me enamoré de ese único,
Por quien pagué y traje a casa,
Para hacer compañía a la casa de la Ermita

Aunque los pronósticos de supervivencia,
Eran los peores,
Me dediqué a mirarlo,
Admirarlo,
A sentirlo

Apenas lleva allí menos de dos semanas
Y ya es parte indispensable de esta casa,
A quien trajo un trozo de mi niñez,
Y un pedazo aún más grande,
De recuerdos,
De allí en Ermita y en otras casas,
Donde tantos había,
Que parecían gatos callejeros,
Que tienen 7 vidas por siete

Me enamoré del único,
Tal vez,
En todo este pueblo

Compré un spray que llené con agua,
Porque sus raíces también están en sus hojas…
Qué curioso!!!

El, ellos,
Son de tierras húmedas,
La antítesis de esta Capital

Más ese,
Ya sabe que es “mi amor”
Y que nos vemos
Y hablamos sin decir palabras

Yo admiro sus hojas,
Que se hacen altivas,
cuando el sol las alumbra,
En sus ratos matutinos,
Cuando le dejamos reposar un rato fuera de la casa,
Desperezarse
Y hacer de las suyas,
Hidratándole,
Con mínimas gotas de agua

Cada vez está más grande y hermoso,
Da igual que no sea una planta de esta tierra

Me enamoré de ti helecho
Y creo que tú también,
Aunque aún no me lo hayas confesado,
me amas

domingo, 17 de septiembre de 2017

Hoy.... día de perdón





Dedicado a ese hermoso Sacerdote, cuyo nombre desconozco
Parroquia Villalba
Madrid


¿Cómo te las apañas Dios?
Entro en una de tus millones de Parroquias…
La de Villalba

Me siento allí,
En la segunda fila,
Esperando aparecer al Padre Paco,
Con ese mensaje,
Que transformará mis lágrimas de dolor
En lágrimas de emoción

¡No está otra vez el Padre Paco…!

Sale ese sacerdote moreno..
¡ No estará mal! Me digo,
la misa pasada,
dijo muy buenos mensajes

Entonces,
La Palabra de Dios comienza a hablar…
“El Perdón”

Cuantas veces me jacto,
De no tener enemigos,
De no tener rencor,
De haberlo perdonado todo

Más hoy,
Allí en tu casa Dios,
Tu haces que me vea desnuda,
Sin juzgarme

Yo,
Iba allí,
Como la mártir
Y apenas con tus primeras lecturas,
Me recuerdas,
Que para poder perdonar,
Es necesario ser consciente,
De que Dios,
Todo nos lo perdona, en primera persona

Me pones allí,
Cara a cara a mí misma
Y veo,
Que la clemencia del padre con mis tropiezos
Ha sido tan dulce

Nunca, jamás,
Dejó de amarme ni un poco,
Por cualquier locura y no locura,
Casi que ni la tomó en cuenta

Entonces,
Yo, una Madre de carme y hueso,
Debo también,
Perdonarlo todo
Debo “no juzgarlo”,
Porque el Padre a mí,
No me juzga

Me ama igual,
Aunque incluso haya quitado la vida a otro

Y aclaras señor,
Que somos humanos
Y por eso,
Tenemos derecho a sentirnos heridos,
Más el perdón es otra cosa

El perdón,
Va más allá de quien pensamos que nos ha dañado

El perdón a otro,
Es un regalo hacia nosotros mismos

Te miré en la cruz,
Te miré, hecho hijo
Y puse en tu corazón,
Todo mi dolor,
El desprecio de mi hijo,
Y todos los desprecios que no entiendo

Y es que lo que no comprendemos,
Solo en tu corazón padre,
Puede sanarse

Allí,
Estaba también esa Madre Virgen,
A quién poco a poco me voy acercando tímidamente

Ella es la MADRE,
La Madre de Cristo

Ella,
Sabe todo esto de hijos,
Que se me hace ya,
 nmanejable

A esa Madre dulce,
Con forma de Madre e Hijo,
Entregué todo mi pesar,
Mi desesperación,
Mi impotencia,
La rabia de mi hijo hacia mí,
Se lo entregué todo a ella

Al salir del templo,
Todo había cambiado

Padre,
En menos de una hora,
Entras en lo más profundo
De nuestra alma
Y todo lo cambias

Esa historia del Papa Juan Pablo,
Que se confesó ante un mendigo sacerdote,
Que se había convertido en mendigo,
a la entrada de un templo
E hizo que le hicieran,
Cura de esa parroquia

Ese es el tamaño de tu PERDON señor

Ni este Universo,
Ni aún todos los que no conocemos,
Son del tamaño de tu bondad

Padre, Madre,
En vuestro corazón,
Entrego todas mis penas…

Yo soy muy poca cosa
Y no sé qué hacer

Me doy por rendida,
Ante vosotros


Amén