miércoles, 11 de mayo de 2016

La coherencia con nosotros mismos en la toma de decisiones

Ayer estuve hablando con el Dr. Luis Galdona al que me escucháis citar constantemente.

Hablamos sobre la toma de decisiones, que es algo que vivimos todos constantemente. Como siempre, su aproximación a la situación, fue brillante.


Y lo fue, porque pude entender unos cuantos aspectos, que harán, que pueda vivir con menos angustia, decidir si el camino a tomar es el A o el B.


Lo primero, es dejar de escuchar decenas de opiniones sobre la decisión que debemos tomar.


Está claro que una cosa diferente, es hacer una investigación de factores objetivos, antes de tomar una decisión. Esto, en mi opinión es "imprescindible" y es un primer paso.

Esta información, podemos tomarla de muy diferentes fuentes y conversar con seres queridos, amigos, planteando la situación, es indudablemente, una manera de reunir todos los "datos" objetivos que necesitamos.


Estas personas con todo su cariño nos recomendarán, qué debemos hacer. Sin embargo, lo que una persona piense que debemos hacer "bajo su perspectiva o punto de vista", no es lo mismo que nosotros, queremos hacer, en la situación específica que estamos viviendo.

La incertidumbre, es una emoción que ocasiona ansiedad, en el mejor de los casos, pero es inevitable cuando estamos en medio de un proceso de toma de decisiones.



Algo importante, es por qué decidimos una cosa y no la otra.

¿ Hay apego a las etiquetas, reconocimiento, poder?

Algo que produjo un cambio en el "click mental", fue el hecho de entender: ¿ para qué estoy viviendo en una situación determinada?


Una de las opciones candidatas a ser decididas, puede resultarnos "no apetecible", porque no nos da lo que queremos ( ej reconocimiento). Sin embargo, es muy importante entender : ¿Qué nos aporta esa opción?. Una cosa es lo que deseamos y otra muy diferente, es "para qué puede sernos útil o provechosa esa posibilidad", aunque no cumpla la función de satisfacer a nuestro ego.

Hablamos de la "oración".Yo le expliqué, que me había rendido al universo y había pedido que todo ocurriese solo, para bajar el nivel de angustia.



Hay decisiones sin fecha de caducidad y hay otras que lo tienen.
Por eso, entiendo que cuando no hay fecha de caducidad, "entregar o rendirse", al menos en mi opinión es una opción que nos da la paz en vez de la angustia.

Para las decisiones con fecha de caducidad, el Dr. Galdona, me sugirió hacer un ejercicio de los aspectos positivos y negativos de cada una de las opciones, separando estos aspectos en grupos, por ejemplo: salud, tiempo libre...etc...


Una de las cosas más importantes sobre las que tomé consciencia ayer fue:


1) No existe certeza absoluta. Es imposible tomar una decisión queriendo controlar al pie de la letra los resultados esperados. Siempre inevitablemente habrá un grado de incertidumbre


2) Debo pedir al Dios o el Universo, algo posible. No puedo ser idealista en las expectativas sobre los resultados tras la toma de una decision


3) Debo ser "congruente" con la decisión que tomo. Aquí nuevamente aparece el factor, "consejo de los seres queridos". Lo que nos aconsejan, puede ser congruente con ellos, más no con nosotros. El ser congruente es "indispensable", sean las consecuencias de lo que decidamos, las que sean.

Otro aspecto interesante es entender, que decidir algo, que puede ser conveniente para nosotros, no nos traiga paz. La pregunta es ¿nos trae paz la situación actual que estamos viviendo ?


Tal vez el estar habituados a vivir de una manera determinada, hace esa opción la que deseamos, simplemente, porque aunque nos sintamos mal en ese estado, estamos "en la zona de confort". El confort, en mi opinión, no solo es estar en el cielo. Pueden haber estados de confort muy dolorosos y dañinos para nosotros.


Por este motivo debemos entender que si tomar una decisión contraria a lo que estamos viviendo puede parecer "incómoda", podría traernos beneficios, Estaríamos incómodos, pero seguramente tanto como estamos actualmente. No podemos huir de una decisión dura de tomar pero que puede traer beneficios, por acomodarnos en el status quo.

Esto lleva directamente al análisis de la situación A, en la que estamos, vs la B (la nueva opción).

Yo en el pasado decía: cuando no sepas que hacer, siente que te da más paz y decide siempre por la opción con la que sientas más paz.


Mi aprendizaje ha sido, que podemos confundir el sentir paz, con seguir en el status quo. Por eso, hay que enfrentar nuestros miedos a "dejar de tener amor o aceptación" por decir "no más" a lo que estamos viviendo ahora, para tomar un nuevo camino, aunque de miedo.

Aún no he hecho el ejercicio de poner cada opción en un papel para analizarlas.Sin embargo, quería compartir con ustedes, todo lo que he aprendido.


Siempre, cada día estamos viendo opciones, A o B e incluso más de dos a la vez.

Para las más complicadas o con mayores repercusiones en todos los aspectos de nuestra vida, es muy importante escuchar con amor a las personas alrededor, pero saber que solo buscando la "coherencia" con lo que sentimos y con nosotros mismos, podemos encontrar el camino más parecido a loq ue sentimos, queremos y somos, sin garantizar que esa vía, vaya a ser color rosa. Como dice el Dr. Galdona: "he eliminado la palabra fácil de mi vocabulario"

Gracias por leerme

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